Historia de los bomberos
De las primeras evidencias que se tienen de algo parecido a un equipo de bomberos nos llega de la antigua Roma y se trata de una especie de bomba de agua unida a una manguera de hace 1650 años y hallada en el valle del Rhin.
También un romano, Marco Licinio Craso, fue quien organizó lo que puede llamarse la primera brigada de bomberos aunque en este caso, el tal Marco Licino también creó la primera brigada de incendiarios, ya que se enriquecía a costa de los incendios.

Visto así podría parecer un sinvergüenza - que también lo era - pero conviene recordar de paso que era unicamente un hombre de su época y que trato de favorecer a su país en la medida de su escasa ética y moral de la época
Por ejemplo fue el que financio a Julio Cesar, un adolescente aun, sin un duro , y el que le propicio su alianza para formar el Primer Triunvirato
Pero era también un valiente, Se destacó en la Primera Guerra Civil, y muy especialmente en la conocida Batalla de la Porta Collina derrotando al machote e invencible , Espartaco y sus miles de seguidores, eliminando de un plumazo la amenaza evidente para el estado romano. No solo esto, sino que murió en la batalla
En noviembre del 55, Craso abandonó Italia para dirigirse a su nueva provincia, donde prepararía una grandiosa expedición contra el imperio parto con siete legiones, 4.000 jinetes y tropas auxiliares pero fue masacrado en la Batalla de Carrhae —ante la superioridad de la caballería enemiga— en las proximidades de Carras. Más de 20.000 soldados perdieron la vida y cerca de 10.000 fueron hechos prisioneros ; Craso no huyo, murió al frente de los suyos ,su cabeza y la mano derecha de Craso fueron llevadas al rey parto, Orodes II.
Evidentemente Craso no se hizo rico haciendo incendios y apagandolos .. era un especulador nato , un trepa, tenia toda clase de negocios y extorsiones, incluso casas de postitución .. vamos, lo habitual en un hombre rico ,y cercano al poder de su época
Buena parte de su fortuna fue invertida con fines políticos, extendiendo las clientelas populares, facilitando préstamos a familias nobles en difícil situación económica y manteniendo buenas relaciones con los núcleos capitalistas del orden ecuestre.
No se arriesgaba a dejar sus huellas en ningún asunto, sino que empleaba intermediarios para que comprobaran por él hasta dónde se podía llegar, especialmente hombres con buenas perspectivas de futuro, utilizándolos como cabeza de turco, saliendo siempre indemne de cualquier problema.
En fin, nada que hoy no tengamos día a día en las portadas de los periódicos, una mezcla de Filesa + BBVA + el hermanisimo de Alfonso Guerra + Robocop